Isabella quería grabar todas esas conversaciones, controlando por completo sus emociones, habló con total calma y serenidad:
—¿Qué tan desvergonzados pueden ser ustedes para decir cosas así? Mi madre biológica anteriormente tenía una familia feliz. Ustedes la secuestraron y la llevaron al pueblo de la familia García. No le dieron ropa, le daban apenas comida, temiendo que se escapara. La encadenaron en el sótano, la maltrataban física y verbalmente, incluso le rompieron las piernas. ¿Eso es trat