En el camino de vuelta, Astrid sintió que el ambiente se había calmado. No quería ser tan deprimente como estaba hace un momento. Sentada en el coche, Astrid abrió lentamente la boca: –Joshua, lo he pensado.
–¿Pensar en qué?– Dijo de repente. Joshua se desconcertó por un momento, ¿Pensó en qué? ¿Qué comer?
–La petición– Astrid pellizcó sus dedos sin pensar. Aunque Joshua definitivamente se lo prometió, Astrid no sabía si esta petición haría infeliz a Joshua.
–¿Oh?– Joshua contestó con cierta des