Mundo ficciónIniciar sesiónPOV OLIVIA
Llevaba dos horas, o más quizá, caminando perdida. Ya estaba en las afueras del pueblo, con mi pesada caja a cuestas, y mucho hambre. No había comido nada desde anoche.
Carajo. Tenía esa maldita costumbre de irme de su casa sin comer.







