Ammos
Seguía a Mara hasta su casa, apenas entré pude sentir el aroma a hogar, aroma a felicidad, aroma de mi compañera, de mis hijos, me di cuenta una vez más, lo imbécil que fui, solo me costó ver lo que está haciendo el alfa Cael para darme cuenta a lo que no quiero llegar.
Cuando nos sentamos en el sillón, no sabía qué decir, cerre mis ojos y recorde cuando habia tenido toda la felicidad del universo, mierda que que hecho de menos. Cuando senti su mano en la mia y la vi, tan bella tan cerca