Enseguida de escuchar la voz de Sam volteo mi rostro hacia ella, quien muestra una sonrisa diminuta.
Algo apenada me alejó de Edan quien solo pestañea un par de veces en señal de lo apenado que esta.
—Hola Sam—le sonrío a la vez que cruzo mis brazos.
—La cena está lista —comenta para luego ir hacia Lucía y acariciarla mientras ella duerme felizmente después de haber llenado a Edan de popo.
—Eh, yo iré a bañarme con permiso—Edan sale rápidamente de la recamara.
Vaya, sí que él es tan guapo que h