Mundo ficciónIniciar sesión[XAVI]
—Sara, mi amor... ¿podrías tranquilizarte?— Le pido mientras veo que sus ojos son un mar de lagrimas.
Quiero acariciarla, abrazarla, pero no puedo ya que estoy conduciendo. Se cubre el rostro con sus manos y sigue insultándolo —¡Maldito hijo de puta!— Grita mientras la luz roja del semáforo me hace detener.
—Cariño...— Le susurro, pero algo le ocurre que quita su cinturó







