Capítulo 133. Una pequeña fiesta en el jardín
—Apenas acaban de aprender a darse la vuelta, Dom, ¿por qué tienes que contratar a un chef cinco estrellas del hotel para celebrarlo?
Avery lanzó aquella frase con un tono cargado de asombro y una risa contenida. Permanecía de pie en el umbral de la gran puerta de vidrio que conectaba la sala principal con la terraza trasera de su nueva mansión.
Con los brazos cruzados sobre el pecho, observaba la extraordinaria actividad que se desarrollaba sobre la extensa alfombra de césped verde. Tres hombr