Capítulo 111. Bastardo escurridizo
Los pasos de Dominic se detuvieron justo detrás de un hombre alto que acababa de dejar caer una cartera de cuero negro de su bolsillo.
Dominic se inclinó con lentitud para recogerla. Frunció el ceño al observar aquella cartera de marca costosa.
La figura frente a él se giró con una calma impecable. Julian Valenti se erguía con elegancia, vestido con un traje de lino que parecía cómodo, pero cuyo precio equivalía al de un automóvil de gama media.
—¿Julian? ¿Qué hace este arrogante CEO parado en