La grabación de la cámara interior de la ambulancia mostraba con claridad el estado inicial del paciente.
Cuando subieron al paciente gravemente herido a la ambulancia, aunque su estado era crítico, sus signos vitales se mantenían relativamente estables.
No estaba ni cerca de morir ahí mismo.
Más tarde, según la grabación del quirófano, fue Lourdes quien, ignorando las advertencias del equipo quirúrgico presente, actuó por su cuenta.
Durante la cirugía, le administró, sin criterio médico claro,