Había sido una semana productiva en Transportes Imperio, ya los tratos que teníamos con la naviera Idilio se habían concretado y ahora no quedaba más que concretar el primer viaje que querían ambas empresas en conjunto.
Como cada mañana, rechacé un par de llamadas de periodistas que querían entrevistarme o a cualquiera de los gemelos para hablar sobre la nueva unión entre las empresas. Pero yo sabía que no era más que cotilleo y chisme.
No les importaba que dos de las transportadoras más import