58| Alex.
Los tres nos quedamos ahí en silencio, sin saber muy bien qué decir.
El juez había dejado la memoria con el vídeo de mi madre sobre mi mano, seguramente para que la viéramos cada vez que quisiéramos, para darnos aliento y fuerza.
‘Pero yo no entendía por qué necesitábamos aquello. ¿Yo necesitaba aliento y fuerza para qué? ¿Por qué estaba por venir algo? ¿Qué estaría por venir que mamá sabía y nosotros no? ¿Por qué la naviera Idilio estaba involucrada en eso?
— ¿Qué creen que pase? — preguntó P