179| Alex.
Sostuve con fuerza la USB en mi mano, sin atreverme a hacer ningún movimiento. Sentado en el mueble de la sala, Ana Laura, a mi lado, entrelazaba sus dedos con los míos. Yo no quería abrirla, no quería ver aquel video porque era… era la última imagen de mi madre, la última que iba a tener de la mujer que creí que había sido mi madre.
Me quedé un largo rato ahí sentado, hasta que Ana Laura se puso de pie. Desde arriba me observó, tendiendo su mano hacia mí.
— Llegó la hora, Álex — me dijo