166| Alex.
No tuve más remedio esa mañana de levantarme muy temprano para ir a la naviera. Tenías tanto trabajo acumulado que seguramente me tendría ocupado hasta la madrugada del siguiente día, pero ya no podía evadir mis responsabilidades. Ahora que Máximo ya no estaba, no teníamos ninguna amenaza directa sobre nosotros.
El círculo bajo seguía teniendo enemigos, pero después de la muerte de Máximo comenzaba a extenderse como pólvora caliente por todo el mundo delictivo de la ciudad, posiblemente del paí