141| Alex.
El muchacho estaba tembloroso. Me acerqué a él y lo tomé por los hombros.
— ¿De qué hablas, Yeison?
— Es mi madre — dijo — . Yo prometí que no volvería a molestarlos, pero te necesito. Tuvo una crisis, casi se muere esta noche. Necesita ese trasplante urgente.
— Yeison, yo…
— Es imposible que el mismísimo futuro cacique del círculo bajo vaya a dejar morir a su madre de esa forma.
Lo dijo con tanta severidad y madurez que me sentí sobrecogido.
— Por favor — me suplicó — . No por mí. Sé que