La situación comenzaba a ponerse terriblemente tensa, y yo también tenía mis propios problemas como para quedarme ahí con la mirada fija de Alexander y de todos los presentes.
Solo tenía que alejarme, era lo que necesitaba. Si estaba un rato a solas, podría pensar en lo que había pasado, en los celos que había sentido cuando Alexander había entrado con la pelirroja y la había hecho suya.
Así que me puse de pie. Paloma, al parecer, se había encerrado en la habitación de Xavier, y también me sent