124| Alex.
Me sentí utilizado, sinceramente, como si no fuese más que una máquina reproductiva.
Estaba ahí de pie, escuchando las palabras que la pelirroja decía, y no era capaz de creerlas. ¿Estaba hablando en serio? Estaba seguro de que podría compensarla de otro modo, de que podría ofrecerle cualquier cosa… solo necesitaba estar a solas con ella, tenía que hablar con ella directamente, buscar en sus intenciones y en sus ambiciones.
Si el cacique controlaba el crimen organizado de prácticamente todo el