Mundo de ficçãoIniciar sessãoVítor
Estaba al borde de la locura, completamente abrumado por un deseo ardiente. Ya no podía resistirme al magnetismo de Sophia, y el fuego que ardía en mi interior exigía ser alimentado. Sin pensármelo dos veces, la cogí de la mano y la llevé hasta mi coche. El tacto de su piel, incluso a través de la ropa, era electrizante y me ponía aún más ansioso.Abrimos la puerta del coche y, dent







