Tener a mi padre a mi lado era de gran ayuda, para mis nervios destruidos. Jamás pensé que nos podría pasar tal situación. Ya no podré salir a ninguna parte, era horrible el ser reprimido de su libertad. Nos llevaron a tomar la declaración. Habían matado a un malandro, capturado a dos y uno escapó. A ese que escapó le tenía miedo.
Los padres de Amelia también llegaron a la jefatura de la policía. Los escuchaba discutir con el comandante de la policía, dado que exigían protección para su hija. M