Parte 21...
Camila le devolvió la sonrisa. Eliza se presentó y le preguntó si la caja estaba muy pesada. Ella respondió que no, que podía llevarla sin problemas.
— Espero que te quedes con el puesto. Luego le pillarás el truco —soltó una risita mientras miraba hacia los lados—. No te preocupes por cargar peso —gesticuló de nuevo—. Haz como yo: siempre les pido ayuda a los chicos para que me lleven las cajas —rio—. Cada vez que puedo, me quejo de que pesan demasiado para mí —se tocó la frente fi