Renata
La vida de una asistente es caótica, y es inevitable cometer errores, especialmente cuando se trata de manejar los egos de los atletas.
Por eso, no tengo ganas de molestar a Elvira más de lo necesario. Mientras yo lidio con el ego de un jugador de fútbol esta noche, ella tiene que manejar cientos, así que me esfuerzo por contenerme y no apartarla para regañarla, aunque es exactamente lo que quiero hacer en este momento.
—Hola, Renata. ¡Vaya! Sabes ponerte guapa cuando quieres, ¿eh? No cr