Ambos regresaron a las habitaciones. Jim se detuvo frente a Melody que venía un poco más atrás.
El se acerco acomodando algo de su cabello rebelde. “Te veré mañana”. Se acercó más dándole un beso en la mejilla y la miró con una gran sonrisa esperando su reacción.
Ella sorprendida solo le susurro. “No te pases Jim”.
Él sonrió coqueto y levantó las manos. “Bien, será despacio”.
Ella rodó los ojos y entró a la habitación cerrando fuerte la puerta. El metió las manos en sus bolsillos recargándo