Adam le sugirió. “Ahora puedes seguir tus deseos…. Ya no necesitas estar escondida Melody”.
Ella lo miró con un brillo hermosos en sus ojos, ellos estaban muy cerca, Adam sentado frente a ella, se observaban mutuamente, la distancia empezó a acortarse Melody no podía más, se acercó mucho y lo beso.
Adam se quedó quieto y sintió los cálidos labios de Melody, él profundizó el beso haciéndolo más íntimo…
Adam se apartó y Melody lo miraba, ella sonrió un poco más relajada, se levantó y se quitó