Mundo ficciónIniciar sesiónRobin entró al restaurante y divisó a Ángela en un momento, le indicó a la anfitriona que lo estaban esperando y esta, al ver a un hombre tan atractivo y con un aura tan dominante, casi empezó a babearse. Poco le faltó para que le creciera una cola y empezara a moverla de la emoción cuando se ofreció a escoltarlo hasta la mesa de la morena.
Ángela ignoró por completo los ojos examinadores de la empleada, se puso en p







