Mundo de ficçãoIniciar sessãoJade se negó de plano a que Ángela se fuese a su propio departamento a pasar su convalecencia.
―Vas a casa conmigo, mi madre me ayudará a cuidarte. ―No fue una solicitud, de hecho, su voz estaba cargada de amenaza―. ¿Cómo esperas recuperarte a tiempo para mi boda? ¡Me caso en tres semanas y tú eres mi dama de honor!
―¿Cómo que dama de honor? ―preguntó ella horrorizada en la cama del hospital. Estaba aburrida de







