VENECIA
ALESSIA
3 días después
Abro los ojos un poco mareada adaptándome a la fuerte luz que entra por el ventanal enorme que tiene la habitación, analizo el lugar y me doy cuenta que no estoy en mi habitación de estos últimos días, de hecho no estoy en la mansión Moretti. El ambiente aquí se siente más cálido y extraño, la cama donde estoy acostada es grande con unas preciosas sabanas azules de algodón y los colores en las paredes son tonos más cálidos, hay unos pocos muebles que hacen que la