Carlo si, me quito la mano del cuello, pero la mejilla me quemaba del fuerte bofetón que me dio. Aunque quise explicarle, él no tuvo contemplación conmigo, pues se fue al dormitorio, saco toda mi ropa tirándola al salón junto con la maleta, quedándome por un momento inmovil viendo como el iba y venía de dormitorio al salón tirando y esparciendo mi ropa.
—- Carlo por favor, deja que te explique — le dije intentando coger uno de sus brazos, pero del puñetazo que me dio, me tiró al suelo demostran