Aaron se sentó a mi lado en la cama, me cogió mi mano en la suya, acariciando, besando el dorso sin cesar. Mientras Carlo estaba de pie mirandome dolido y algo furioso.
—- ¿Quién te ha hecho esto? te juro que lo pagara con su vida — me dijo Carlo.
—- No te metas Carlo, esa gente es muy peligrosa, siento frío y estoy temblando, ¿qué me sucede? —- pregunte.
—- Eso es la sensación de la droga que te han pinchado, ahora tienes que dexintosicarse, por ti y por el bebe — me comentó Carlo
—- O sea, ¿