—Discúlpela, está todavía adormilada.
El señor hice un ligero gesto de negación y dijo que lo entendía, que disfrutemos de nuestro viaje y luego se despidió de nosotros, subí al lado del conductor y empecé a manejar apenas mi princesa se ha acomodado en su lugar. Una vez más, Hannah se vuelve a quedar dormida.
Llegamos al hotel, un botones nos ayuda a bajar las maletas y las pone sobre un carro maletero, mientras le entrego mis llaves al de valet parking, Hannah entra al hotel junto con el boto