Puedo notar que la soledad lo inunda, así que paso mis brazos alrededor de su cuello y beso su mejilla repetidas veces esperando que con esto se anime y sonría otra vez, pero esos besos lentamente empiezan a acercarse a sus labios, él se queda quieto, como si estuviera esperando a que siga avanzando. Nos miramos directo a los ojos y sin poder resistirlo más deposito un pequeño beso en sus perfectos labios, él no dice nada, simplemente se queda quieto como una estatua, así que aprovecho para bes