- Hola chicos y William, pasen. – Dice amable y atento cómo siempre.
- Felicitaciones. – Le digo feliz abrazándolo y claro escucho el típico gruñido. Nos separamos y nos sonreímos.
- Pasa a verlos. – Dice Daniel y yo asiento mientras ellos tres se quedan en la sala.
Cuando entro veo a una Lia muy linda y feliz. Me acerco lentamente porque aun no sé bien como son las madres lobas de peligrosas, cuando tanteo me acerco más y le doy un beso en la mejilla.
- Hola Lia. ¿Cómo estás? ¿Te dolió mucho?