34. Amanecí junto a mi jefe
Nos dirigimos a las habitaciones; aún me encuentro un poco aturdida por lo que sucedió en el restaurante, creo que la muerte de mi padre es algo que nunca voy a superar, o por lo menos no en mucho tiempo.
Darío se ha portado un poco empatico esta noche, no sé si creer en sus acciones, no sé qué tan falso puede llegar a ser.
—Buenas noches—me despido del mismo al llegar a mi habitación.
—Podría pasar y ver algo en la televisión—se auto invita.
—No creo que sea buena idea, ya es muy tarde, mañana