Mundo ficciónIniciar sesiónUna vez más la carretera era testigo de esa gran angustia atada en su corazón, desde hace dos días Mayra y su familia, no ha dormido, comido o descansado cómodamente, y aunque las fuerzas están por abandonarla se niega a ceder, su amor de madre la mantiene firme. Recostada sobre el asiento, cierra los ojos y basta ese momento de pleno silencio para entrar en un sueño profundo, Esteban la observa y acaricia sus cabellos. Dejando un respiro su mente reg







