Capítulo 40.
Perspectiva de Luciana.
Estoy colocando a Alana en su cuna profundamente dormida, por más tiempo que quiera pasar aquí es inevitable volver a la habitación, estoy con un muy mal sabor de boca esa mujer no me pudo caer peor, además la forma en la que le hablo a Bastián es algo que no le pienso permitir, tuve que interferir y aguantarme todas sus groserías, pero no la puse en su lugar porque en alguna de las dos debía caber la cordura, estábamos frente a un niño que ya por si solo estaba sufriend