Capítulo 30.
Perspectiva de Luciana.
La luz de la habitación me hace cerrar los ojos y me es difícil acostumbrarme, pero lo hago de a poco y lo primero que veo es a Sandro recostado en una silla a un lado de mi tomando mi mano.
-Ey.
Le digo en un susurro. Inmediatamente abre los ojos y se pone de pie.
-Cómo te sientes?
Me dice con una voz y mirada de preocupación.
-Adolorida, Alana, donde está? Esta bien?
-Esta bien, solo tendrá que estar un par de días en la incubadora. Es hermosa como tu.
Dice mientras se