Capìtulo 3.9
Ignatiev.
El sol comenzaba a salir cuando Ignatiev se dirigio nuevamente a la mansión, dejó el coche en el aparcamiento observando a los guardias que custodiaban la entrada.
Habían doblado la vigilancia, a cada momento los miembros de la familia tenían a tres hombres detrás.
El paradero de Lombardi seguía siendo incierto, sin embargo, Ignatiev pensaba que la huida de Kisha tenía algo que ver con todo aquello, la mujer misteriosa, sin identidad podría ser tranquilamente una ali