Capítulo 0.6
Antes del atardecer ya estaba todo listo para su incursión, Sasha había elegido diez de sus mejores hombres además de Ignatiev y Dimitrios.
Ya en el Jet privado Kisha no pudo hacer nada más que rodar los ojos ante la competencia de meadas que se estaba desarrollando a su alrededor, tenía a cada uno sentado a sus lados. Las miradas de soslayo no pasaron desapercibidas para ella.
Mucho menos cuando Dimitrios tomó un mechón de su cabello colocándolo detrás de su oreja, acariciando su