Nos divertimos en el bar del hotel, papá se quedó en su recámara, yo me fui a acostar pasada la una de la mañana. La pasé increíble, saber de Roland y que no me puso los cuernos mientras estábamos juntos me llenó de satisfacción.
Papá tocó la puerta, estaba lista, y le abrí, no he dormido por pensar en volver con él, a mi regreso de Panamá lo buscaré. Los que dieron guerra para salir fueron los novios. Imagino que para ellos la noche continuó un par de horas más. Y cuando por fin abrieron ningu