Capítulo IV...

-Mi amor…entonces…

-Kathy tranquila, cuando logre que ella se acueste conmigo la echaré de la mansión

La joven da una sonrisa…

-Pero tendrías que…

- ¿Qué es jugar con el corazón de esa perra? Es como toda mujer con la que he follado, solo quieren mi dinero – tomando la mano de Kathy – en cambio tú, me quieres a mí, no a mi nombre ni mi dinero

-Gracias por pensar de ese modo de mí, mi amor

-Eres la mujer más perfecta del mundo, tu infortunio no ha arruinado tu alma y eso me complace

Kathy da una sonrisa mientras un sonrojo pinta sus mejillas.

-Pero…yo…

-Ya te dije, eres pura de alma…

-Pero no quieres nada conmigo por no ser virgen – viéndose débil e indefensa

-Kathy, pero serás mi esposa…las demás mujeres hasta la perra de Elizabeth son solo eso, perras con las que jugaré hasta hartarme…

-Mi amor – acariciando la mejilla de Alex – mientras no te enamores de esa puta…

- ¿Quién podría amar a esa perra?...es una zorra…no es digna del amor de nadie…

-Tienes razón nadie podría amar a esa perra…

Cuan equivocados pueden estar…

-Mamá…

-Antonio, mi querido hijo, ¿de nuevo rechazando una cita a ciegas?

-Mami – dando una sonrisa – soy gay ¿Por qué no lo entiendes?

-Lo entiendo – acercándose – pero quiero verte casado, con una linda esposa y muchos hijos

-Puedo adoptar un perrito – haciendo reír a su madre

-Jovencito, no tendré un nieto de cuatro patas

Antonio ríe mientras toma las manos de su madre y las besa – mamá, no hay nadie que me haya hecho dudar de mi homosexualidad, hasta que no aparezca esa jovencita, tendrás que ver como sigo rechazando tus prospectos de citas…

-Si tu padre te viera…

-Me mandaría a prestar servicio militar mil veces – sonriendo – te dejo mami…me voy a la empresa

Y así Antonio se marcha…

-Aimée…

-Suegra…

-Entiende a tu hijo, tranquila encontraremos a alguien digna de él…

-Eso espero…o mi padre le quitará su herencia

-Tranquila, mi esposo y tu hermano no lo permitirán…no por nada mi esposo fue soldado de las SS

Aimée sonríe, mientras mira a su suegra…

-Señorita el amo Kennedy quiere que lo acompañe a tomar el almuerzo…

-Pero – terminando de limpiar sus labios – acabo de comer ya no tengo hambre

-Pero es mejor que vaya señorita, no lo haga enojar

-Está bien – colocándose de pie y sigue a la empleada hacia el comedor, en donde Alex y Erick ya están en la mesa esperando por ella

-Desde ahora tomarás todos tus alimentos en esta mesa y conmigo presente…

- ¿Eh? – mirando hacia la sierva – ¿Por qué?

-Porque mi hermano quiere drogarte para después violarte ¿Por qué más? – sonriendo

Elizabeth queda en shock, porque Alex no se ha inmutado…

-Entonces tengo que informar que ya he comido, y no tengo hambre, que prefiero morir de hambre que comer cualquier cosa preparada en la casa

-No me retes…

-Entonces vas a aprender a respetar – escuchando el golpe de la mesa

- ¡No me retes! ¡zorra!

- ¡Seré lo que seas, pero tengo lo que la perra de Kathy no tiene! ¡así que o te acostumbras a tratarme bien o te jodes!

Alex se queda mirando a la joven y luego dedica una mirada a Erick, y se da cuenta que el que tiene en mente hacerle eso a la joven es su hermano – puedes irte, pero esta noche te guste o no me acompañarás a cenar

-Ok – y así se marcha…

-Te lo advierto Erick – Elizabeth se queda detrás de un muro escuchando

-Hermanito querido, dime ¿Por qué no puedo tenerla qué tiene de malo?

-Porque ella será mía ¡¿Qué no entiendes?!

-Por eso, te la follas y luego sigo yo – y esquiva el vaso de agua

-Si la tocas, te voy a matar ¡¿te queda claro?!

-Ya veremos hermanito, Lizzie, será mía…y no podrás hacer nada para evitarlo – mientras con una sonrisa sigue disfrutando de su cena

-Mamá ¿Qué vamos a hacer? Mientras más días pase esa perra con Alex…

-Tranquila, ya te dije Alex solo tiene ojos para ti así que descuida…él no se fijará en esa perra

- ¿Estás segura mamá?

-Muy segura mi niña – acariciando la cara de Kathy – si funcionó mi plan para despojar a esa perra de lo nuestro, estoy segura de que Alex caerá pronto ante tus encantos, y asegúrate de quedar embarazada y mejor si tienes un niño

- ¿Eh? ¿Por qué mamá? ¡yo odio a los niños y no quiero quedar preñada!

-Piensa niña tonta…si logras quedar preñada, Alex hará todo por ti…

- ¿De verdad? – mirando a su madre con ojos de borrego

-Claro, porque creerá que ese niño será suyo

- ¿Qué?

-Acuéstate con otro, préñate de él y haz que Alex crea que el bastardo es de él…

-Pero mamá, creo que has visto muchas novelas…

-Esto funcionará porque Alex te adora con devoción exagerada…así que hazme caso

-Ok – sonriendo…

-Señorita usted es hermosa, pero no me ha hecho dudar de mi homosexualidad – sonriendo y haciendo sonrojar a la joven

-Lo siento Monsieur Meyer, no quise molestarlo

-Cher, no es molestia…es más podemos ser amigos – sonriendo – ¿Qué te parece trabajar en mi empresa?

- ¿Eh?

-Claro Cher, eres joven recién graduada necesitas forjar experiencia

-Gracias – sonriendo – usted encontrará a alguien que lo ame de verdad

-Mientras disfrutaré de las citas a ciegas que hace mi mami para mí – la joven empieza a reír – ve mañana y di que vas de mi parte

-Gracias Monsieur Meyer – dando un beso en la mejilla de Antonio y así se marcha

-Bien…una más que no me hace dudar de mi homosexualidad – sonriendo, pero luego da un suspiro – pero si no me caso…mi madre perderá su herencia

Y así se dirige hacia su empresa, en donde su abuelo materno espera por él…

-Laurent…

-Antonio, querido…

-No termines esa frase, no soy nada para ti ¿Qué quieres?

-Bien ya que no estamos para hablar con hipocresías, ¿Cuándo te vas a casar?

-Aun no sé – acomodando su largo cabello – no he encontrado a quien me haga dudar de homosexualidad

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