Mundo de ficçãoIniciar sessãoSus ojos brillan y sus labios se debaten; entre sonreír o humedecerlos. Acabo de rogarle para que me tome, de manera directa y sin una pizca de nervios. Mis nervios van a explotar si él no me consume como lo deseo.
Sonríe ladeado y suelto un pequeño gemido al sentir su miembro endureciéndose más bajo mi mano; por encima de la tela lo siento caliente y como estoy muriendo por tomarlo entre mis manos; tocarlo y hacer que pierda el control por mí.
— ¿No me deseas, Dominic? — escalo l







