El punto de vista de Chloe
El día del entierro de Hilda estuvo cargado de silencio.
El cielo estaba gris; ni llovía, ni salía el sol. Estaba simplemente suspendido en una inmovilidad total, como si el mundo mismo no supiera cómo reaccionar.
Me paré junto al ataúd con un sencillo vestido negro que