Punto de vista de Chloe
—Estoy dispuesta a ser yo misma —respondí.
Él sacudió la cabeza. —Eres demasiado terca.
—Entonces deja de volver —dije en voz baja.
No respondió.
Me acerqué más. —No voy a presionarte más —dije—. No te tentaré en el trabajo. No te llamaré sin parar.
Me miró con atención.
—Pero no voy a desaparecer —añadí—. Me quedaré. Bajo tus condiciones. Por ahora.
Sus hombros se relajaron ligeramente.
—Por ahora —repitió.
—Sí —dije.
—Y si ella se entera —dijo él—, te arrepentirás de e