Punto de vista de Chloe
Drake no me dijo a dónde íbamos.
Eso, por sí solo, hizo que se me acelerara el pulso.
Llegó justo después del atardecer, vestido de forma distinta a la habitual. Sin traje. Sin líneas marcadas. Llevaba jeans oscuros, una camisa sencilla y una chaqueta que le daba un aire más suave. Tenía el cabello ligeramente despeinado y el rostro parcialmente oculto bajo una gorra. Cuando me miró, sus ojos estaban alerta, excitados, casi temerarios.
—Tienes que vestirte más informal —