Alana
Tomo una bandeja colocando todo y camino de nuevo al mueble donde disfruto de las deliciosas galletas.
Pongo mis pies en la mesita que hay frente al mueble colocando mis manos sobre mi vientre. La televisión está encendida pero no le presto atención en lo absoluto. Cierro los ojos dejando que la imagen de Dante se quede ahí por un momento, todos sus rasgos me aceleran la respiración mientras sigo pasando mis manos por el abdomen. Aún no puedo creer que haya algo que es de los dos crecie