El parto fue duro, Caleb tuvo que aguantar gritos, golpes y maldiciones que salian de la boca de su preciosa Venus, se aseguraria de que este fuera el ultimo hijo que tendrian, eso era seguro
—¿Como te sientes cariño?
Caleb tenia una mano bendada, la fuerza que ejercia Dulce en el momento del parto no era broma, le rompio dos dedos uy aun le duele el brazo que casi se descoloca de su lugar en el momento que empezo a pujar
—Como si un tren me hubiera pasado encima, estoy demasiado cansada ¿Cóm