Dulce estaba como león enjaulado sin saber el paradero de su hija y Camelia, no se perdonaría nunca si algo les pasaba por ese estúpido de Leandro, ellas eran inocentes en este juego, aunque había cosas que no le cuadraban, se supone que Leandro y su socio no sabían de las existencias de las chicas y tampoco han tratado de chantajear dinero por sus rescates, se estaba volviendo loca era lo único seguro que tenia en ese momento
—¿Que vamos a hacer Dulce? las niñas siguen sin aparecer, me estoy v