—Estamos listos Maikel, podemos irnos cuando gustes
—Sigo pensando que es una locura señor
—Ya no pienses en eso ¿Mi abuelo te ha llamado?
—En la mañana, para confirmar si asistiría al hotel, le dije que si
—No mentiste en ningún momento Maikel, si iré al hotel, no al salón donde se celebra el compromiso, pero iré
—No quiero saber lo que su abuelo va a hacer cuando se entere
—Deja de pensar en eso, apenas le llegué el sobre que le envié se le bajaran los humos, no podrá replicar
—Los accionista