Nolan la miró con ternura, sintiendo en el fondo una sensación de satisfacción.
'He "entrenado" bien a mi pequeño gato salvaje'.
Acercó sus dedos a él y los besó. Sus ojos estaban llenos de insinuaciones de peligrosa lujuria. "¿Aún irás a un bar en el futuro? ¿Eh?”.
“No, ya no iré de nuevo”.
"¿De verdad?”.
Maisie le apartó la mano y soltó una carcajada de ira. "Sí, ¿ya podemos comer?”.
Llamaron a la puerta.
Los ojos de Nolan se entrecerraron ligeramente, y su voz sonó fría e indiferente.