Lara abrazó a Ken. "Ken, sabía que no me abandonarías. Me equivoqué. No debí gritarte. Ahora no tengo nada, solo a ti".
Ken la escuchó pacientemente y le acarició la cabeza después de un rato. "Te traje tus lirios favoritos".
Lara sonrió con lágrimas en los ojos. "Te acordaste".
Él bajó la mirada sin alegría en los ojos. "Solía ser yerno de los Reese, obviamente me acordaría".
Lara comprendió en ese instante lo que estaba insinuando.
La mano de él se apoyó en la barbilla de ella. "Si me hub