— Necesito ir a buscarlo. Puede que se le metió en la cabeza que de alguna manera soy suya para controlarme— Suspiré pesadamente. En un tono más tranquilo, agregué. — Solo quiero terminar con él e irme a casa.
Kaleb frunció el ceño y asintió.
—Siento que te sientas así. No es que te culpe por querer ir a casa. Damian se mete en la piel de todos.
Resoplé.
—Ese es el eufemismo del año _ dije sarcastica.
—Es difícil de manejar, pero créeme, se ha ablandado mucho cuando se trata de ti. Prob