Caída la noche me acompaña de regreso a casa como de costumbre.
—Me la pasé de maravilla Hades—
—Yo también mi pequeña Minte—
Pone una de sus manos sobre mi mejilla y la acaricia con suavidad, cierro los ojos y me dejo llevar por la sensación de tranquilidad y calidez que él provoca en mí, cuando aleja su mano, siento como un vacío se origina en mi corazón dejándome desolada, aunque sé que mañana lo veré no puedo evitar sentirme sola.
—Te veré mañana—
—Está bien, cuídate mucho y descansa—
Nos d